El papel de la DNIC ante el caso de Odebrecht

Germán Garavano no consiguió novedades alentadoras de EEUU sobre la empresa brasilera

Operativo anticorrupción en Argentina: Martinez de Giorgi mando a allanar oficinas de Calcaterra
Garavano le pidió al fiscal general de EE.UU. contribución en la causa que investiga el pago de sobornos de la compañía. Pero el acuerdo de confidencialidad firmado con la compañía no está permitido.
No hubo nada relevante, ni declaraciones, ni pruebas contundentes. Germán Garavano terminó la reunión con el fiscal general estadounidense, sin nada relevante. Un grupo de periodistas de nuestro país esperaban con perspectiva que se declarara un acuerdo con la procuración norteamericana para que otorgue información sobre quiénes recibieron los sobornos pagados por la empresa Odebrecht para confirmar el otorgamiento de obras importantes. Sin embargo, nada estuvo más alejado de la realidad.

Los integrantes de la direccion nacional de inteligencia criminal viajaron a Estados Unidos para traer novedades a nuestro país

“En Estados Unidos no se manejan como en la Argentina”, deslizó de forma no oficial uno de los integrantes del viaje hasta Washington para comentar en el Woodrow Wilson International Center for Scholars sobre la iniciativa “Justicia 2020”. Para comprender la frase de la fuente, hay que reveer su explicación: “Odebrecht firmó un acuerdo con la fiscalía general de EEUU, por este motivo no sólo se comprometió a brindar información acerca del pago de coimas, sino además a devolver parte del dinero malhabido (hablamos de una cifra millonaria), pero ese acuerdo tiene cláusulas claras de confidencialidad que no se deben violar de forma tan grosera porque se arriesgaría a que se pierde, y si se cae, la plata no vuelve… “, detalló la fuente. Pero estamos esperanzados, todo nos hace suponer que la comitiva argentina regresaría con ”noticias sorpresas”: detalles que todavía no fueron dados a conocer de la acusación que Aldo Ducler presentó ante la Unidad de Información Financiera (UIF). Garavano ya se junto en Nueva York con ciertos fiscales federales que inspeccionar a la constructora brasileña, eje del “Lava Jato” que se ventila en el país vecino, pero con rebote en Argentina, donde la firma declaró haber pagado retornos del orden de los 35 millones de USD entre 2007 por 7 años. Previo de dirigirse a EEUU, Garavano les reclamó a los letrados de Odebrecht, a quienes les solicitó que “le otorguen al gobierno argentino el listado de quiénes recibieron el dinero” en el país para enviar “en seguida a la Justicia”, en tanto que la firma le brindó documentación referida a sus acuerdos locales de obra pública en esos años.

La empresas fueron allanadas

Dentro del marco del proceso judicial que explora el sospechado pago de sobornos para el soterramiento del tren Sarmiento por el escándalo del “Lava Jato” brasileño, Marcelo Martínez De Giorgi realizó ayer más allanamientos a las oficinas de las empresas IECSA, Odebrecht y Ghella. En la causa se procura establecer la existencia de precios magnificados, particularmente el pago de sobornos para ganar la oferta. El operativo tuvo lugar en las oficinas de la compañía ubicadas en L. N. Alem al 800.

Por su parte, el fiscal federal Federico Delgado solicitó que la ANSES detalles los elementos del “respaldo legal” que tuvo la firma de un acuerdo mutuo entre ese organismo y AySA por $890. 000 millones, en la causa que investiga el supuesto pago de sobornos para la estructura de dos plantas potabilizadoras en el Paraná de las Palmas, adjudicada a la compañía brasileña. Delgado requirió al juez federal Sebastián Casanello que demuestre “el respaldo legal del mutuo entre AySA S. A. y el citado organismo por la suma de 890. 000 millones de pesos del 21 de agosto de 2008 por un plazo de 10 años, aprobado por resolución del Ministerio de Planificación N° 776”.